23 de May de 2024

5 Diferencias entre una hipoteca y un préstamo personal

5 Diferencias entre Hipoteca y prestamos personal

5 Diferencias entre Hipoteca y prestamos personal

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Si estás pensando en comprar una casa, de seguro los primeros métodos de financiación en los que pensaste han sido la hipoteca o el préstamo personal.

En efecto, existen otras alternativas ofrecidas por las entidades bancarias que te permitirán realizar la compra de la vivienda que deseas.

Una de las más empleadas es el préstamo personal, el cual resulta ideal en caso de que el monto a pagar no sea tan elevado.

Ahora bien, hay que entender que al momento de elegir entre estas dos opciones interfieren muchos factores personales, los cuales están relacionados con el precio de la vivienda, tu estabilidad económica actual, el porcentaje de intereses que estés dispuesto a pagar y muchos más.

Así que, si estás evaluando cuál de esas dos alternativas te resultará más factible, debes conocer sus características principales, requisitos y demás.

Para ayudarte a conocer sobre esto, en el artículo de hoy te estaremos explicando todos los detalles de ambos tipos de créditos bancarios.

Definiciones esenciales que debes saber 

En caso de que seas novato en lo que respecta a este tipo de servicios bancarios, es importante esclarecer la definición de cada uno de los términos.

¿Qué es una hipoteca?

Iniciemos con la hipoteca, ya que es una de las opciones más frecuentes de todas.

Se trata de un crédito ofrecido por los bancos para las personas que deseen adquirir una vivienda.

Dentro de España, los planes hipotecarios suelen cubrir un gran porcentaje del monto total de la vivienda y tú te encuentras en la posibilidad de ir pagando en diversas cuotas el monto total.

Por supuesto, este tipo de servicio se encuentra sujeto a una determinada tasa de intereses y se establece un plazo de tiempo largo (entre 20 y 30 años) para cancelar la deuda total.

¿Y qué es un préstamo personal?

Ahora que ya tienes en claro lo que es una hipoteca, pasemos a repasar la definición de préstamo personal.

En este caso se trata de un crédito ofrecido por los bancos que puedes solicitar para realizar diversos tipos de compras o inversiones.

Por lo tanto, es un préstamo que no necesariamente se encuentra ligado a la compra de una casa, pero esto no quiere decir que no sirva para ello.

Sí que es cierto que no muchas personas piensan en solicitar un préstamo personal para la compra de una vivienda y esto se debe a diversos motivos.

En principio, porque los préstamos personales no suelen abarcar cantidades tan grandes de dinero, el tiempo de devolución suele ser menor y los intereses pueden ser más altos.

Claro está, en caso de que las condiciones se ajusten bien a la vivienda que deseas adquirir, no hay ningún impedimento en firmar un contrato de préstamo personal para adquirirla.

¿Cuáles son las diferencias entre una hipoteca y un préstamo personal?

Ya que tienes los conocimientos frescos sobre lo que son cada uno de estos créditos bancarios, es momento de adentrarnos un poco más en los aspectos en los que se diferencian.

A pesar de que a simple vista las diferencias no parecen ser la gran cosa, la verdad es que sí que lo son.

Por lo tanto, a continuación, nos detendremos un poco en cada uno de estos aspectos y cómo funcionan según elijas una hipoteca o un préstamo personal:

  1. Los costes asociados de ambos créditos

Los gastos asociados a la obtención de un crédito bancario están relacionados con el porcentaje del interés, las comisiones y los gastos de trámites con los que debes correr tú mismo.

En primera instancia, hay que resaltar que, en lo que respecta a los intereses, los de las hipotecas son más bajos que los de los préstamos personales.

Ahora bien, en lo que respecta a los gastos que debes cubrir, los de las hipotecas suman un monto total mayor.

Esto se debe a que, al firmar una hipoteca, corren por tu cuenta varios tipos de gastos, mientras que con los préstamos personales solo deberás pagar el trámite de gestión del notario.

Por último, si de las comisiones hablamos, los préstamos se presentan con un total de comisiones que son mucho más bajas.

  1. El importe total

Como ya hemos mencionado de manera breve con anterioridad, otro de los aspectos claves en los que se diferencian estos dos tipos de créditos son los importes totales a solicitar.

Si vas buscando un préstamo personal, debes tener en cuenta que los montos que te pueden ofrecer los bancos no suelen sobrepasar los 80.000 euros.

En cambio, en el caso de las hipotecas, sí que no habrá problema si el monto que necesitas supera esta cantidad.

Aunque, de nuevo, esto es algo que va a depender del costo total de la vivienda que te interesa adquirir.

  1. Los plazos de devolución

Otro de los aspectos que debe influir en la decisión de elegir entre la hipoteca y el préstamo es el plazo de tiempo de devolución del dinero.

En vista de que los préstamos personales manejan un monto total de dinero más bajo, el plazo total de tiempo para devolver el dinero también es mucho menor.

En estos casos se suele contar con un límite de tiempo de unos ocho o diez años como máximo.

Mientras tanto, las hipotecas, al estar centradas en las compras de vivienda, cuentan con una mayor holgura en lo que respecta al tiempo de los préstamos.

Es por ello que puedes encontrar algunos créditos hipotecarios que te ofrecen la posibilidad de devolver el dinero en unos 20 o incluso 30 años.

  1. El total de las cuotas mensuales

Por supuesto, según el monto total del crédito y el plazo de devolución, se podrá determinar cuál será el monto de dinero que deberás cubrir con las cuotas mensuales.

Como te podrás imaginar, en este caso las hipotecas pueden manejar una cuota mensual de menor cantidad, gracias al largo período de tiempo con el que cuentas para hacer la devolución total.

Mientras tanto, los préstamos personales te solicitan una cuota mayor de forma mensual porque no vas a tener más de diez años para pagar toda la deuda.

En este caso debes tener muy en cuenta tu nivel económico actual para determinar cuál monto de cuota podrás cubrir mes a mes.

  1. El tipo de trámite a realizar

Por último, también hay que destacar que el trámite y todo el papeleo solicitado es algo que también va a variar según solicites un préstamo personal o una hipoteca.

En lo que respecta a este aspecto, los préstamos personales son mucho más sencillos de tramitar. Gracias a que se trata de un crédito por cantidades relativamente bajas de dinero, los documentos que te solicitarán no serán tantos.

Entre algunos de los papeles que deberás llevar contigo está tu contrato laboral, certificación de ingresos y algunos documentos personales.

Ahora bien, cuando estamos por contratar una hipoteca, el trámite se vuelve un poco más largo y tedioso, en especial por la gran cantidad de papeleo que hay que sacar.

En principio, necesitas realizar la tasación de la vivienda, cubrir el pago del IAJD (Impuesto de Actos Jurídicos Documentados), inscribir la propiedad en el Registro, contratar a un notario y algunas cosas más.

Claro está, la cantidad de papeleo a hacer y requisitos que cumplir puede variar según lo que solicite cada banco, pero aquí te hemos mencionado los que suelen ser algunos de los trámites comunes.

Eso sí, cabe destacar que en el caso de las hipotecas los bancos suelen hacerse cargo de la mayoría de los trámites a efectuar.

Aunque, de igual forma, debido a la cantidad de papeleo que hay que manejar, el tiempo de duración del trámite de la hipoteca sigue siendo mayor que el del préstamo personal.

5 Diferencias entre una hipoteca y un préstamo persona
5 Diferencias entre una hipoteca y un préstamo persona

En resumen… ¿Es mejor solicitar una hipoteca o un préstamo personal?

Dar una respuesta única a esta pregunta es algo que no podemos hacer, pues tomar esta decisión es algo 100% personal que va a depender de tus condiciones actuales.

Si logras encontrar una vivienda por un precio bajo y cuentas con los ingresos económicos suficientes, entonces puede que un préstamo personal sea tu mejor opción.

En este caso estamos hablando de montos que rondan entre los 40.000 o los 50.000 euros, pues de igual forma no hay hipotecas para montos tan bajos.

Ahora, si la casa de tus sueños tiene un precio más alto, y tienes un buen ingreso económico, pero quieres gastar tanto en las cuotas mensuales, las hipotecas son tu mejor opción.

Sí, es cierto que el proceso de trámite va a ser un poco más tardado, pero sin duda sería una opción que te podría ofrecer una mayor tranquilidad a la larga, debido al plazo total del tiempo de la devolución. Como ves, todo va a depender de tu caso personal, pero ahora que cuentas con más información sobre cada tipo de crédito, podrás analizar tu caso y tomar una decisión sabia.

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